La mampara Clestra supuso la invención de la amovibilidad y la flexibilidad del espacio de oficinas en los años 30. La concepción de
mamparas monobloque en acero representan la excelencia de la
mampara amovible; sea cual sea la frecuencia de las operaciones de desmontaje y montaje, las prestaciones intrínsecas de esta mampara (acústica, fuego y estética) no se ven alteradas. La mampara Clestra es perenne.